
Capítulo 3: El pata de lana y la Delivery Hot
—Porque siempre hay alguien que llega cuando no debe, y alguien que se queda esperando más de la cuenta—
En el maravilloso mundo de las relaciones, donde reina el amor, la confianza y el tupper compartido… hay dos figuras mitológicas que aparecen más seguido que el corte de luz:
El Pata de Lana,
campeón olímpico en saltar medianeras emocionales,
experto en entrar en vínculos ajenos “sin querer queriendo”,
y en salir con cara de “no sabía que estaba comprometida».
Y su reflejo femenino: La Delivery Hot,
no porque reparta comida, sino porque llega justo cuando alguien tiene hambre de atención.
Ella no se presenta como “la otra”, sino como “la que sí lo entiende”,
y vive convencida de que un día le van a decir:
“hacé las valijas, que esta historia ahora es con vos”.
Ambos son visitantes intermitentes de las historias de pareja.
Pueden aparecer en cualquier momento:
en una juntada de amigos, en una clase de yoga, o en el famoso “me agregó por redes porque tenemos un conocido en común”.
No hacen falta brujerías ni portales cósmicos:
donde hay una grieta, se cuelan.
Y cuando se cuelan, todo se empieza a recalentar… menos la cena en casa.
CHISTES DE LA DELIVERY HOT
1.“Ser la otra no duele…
hasta que se te ocurre preguntar con voz de novia oficial:
—‘¿Y yo qué soy para vos?’
Y ahí no solo duele…
arde.
Porque lo que él responde no llena el corazón.
Llena el formulario… de decepción.”
2. Disociación nivel diosa:
Ella sabe que es la amante.
Lo sabe porque él la cita entre las 14:00 y las 15:30, con margen de cancelación por “emergencias familiares” (como que se enfermó el perro de la cuñada de su esposa).
Nunca pasa la noche. Ni un cumpleaños. Ni un feriado.
Y si es fin de semana largo… desaparece como si lo chupara un agujero marital.
—Sé que soy la otra…Pero me esfuerzo como si fuera la elegida del horóscopo.
3. El tiempo entre amantes
Dicen que cuando hay pasión, el tiempo vuela.
Y en los encuentros furtivos, eso no es una metáfora:
lo que en otras parejas es sobremesa,
acá es el acto principal, postre y despedida… todo en 23 minutos.
—¿Ya te vas?
—Sí, si me tardo cinco minutos más, tengo que inventar una desgracia familiar.
CHISTES DEL PATA DE LANA
1. El marido en negación
—¿Por qué el marido nunca sospechó de nada?
—Porque cuando ella llegaba despeinada, con olor a vino y la bombacha al revés…
decía: “¡Qué bien le hace el pilates!”
2. El fantasma
—¿Por qué al pata de lana le dicen “fantasma”?
—Porque entra, hace desastre y desaparece…
…y el marido todavía cree que fue el gato.
3. El detalle que lo delató
—¿Cómo sospechó el marido que había otro?
—Porque una noche se metió en la cama y dijo:
“¿Y este lado cuándo estuvo tan calentito?”
4. La indirecta
—¿Qué hizo el pata de lana cuando el marido llegó temprano?
—Se escondió en la alacena.
Y desde adentro gritó:
“¡Yo también quiero huevo revuelto!”
Reflexión final de la Chisterapia:
Mantener una pareja monogámica toda la vida es hermoso…
pero también es antinatural, agotador y sin feriados.
No te juzgues si alguna vez miraste al delivery con deseo
o sentiste que el vecino te hablaba con las cejas.
No sos un monstruo.
Sos un ser humano…
intentando ser fiel en una sociedad donde ni el celular dura dos años.
