(Certificado por el Instituto Internacional de Análisis de Vínculos Rotos, con sede en tu última discusión de WhatsApp)
📌 Instrucciones: Respondé con honestidad descarnada. Mientras más incómodo te sientas, más revelador será el resultado.
1️⃣ ¿Qué hacés la primera semana después del corte de rostro?
A) Cambiás la foto de perfil por una frase tipo “Yo no cambio, evoluciono”.
B) Le mandás un meme pasivo-agresivo a las 3 a.m. con un “Me hizo acordar a vos”.
C) Decís que está todo superado, pero abrís su perfil cada 4 minutos por costumbre… y le escribís a su mamá para decirle que “la vas a extrañar mucho a ella”.
D) Llorás un poco, caminás por la casa como fantasma, hablás sola… y después te das una ducha larga y decidís empezar a soltar.
2️⃣ ¿Qué hacés con las redes sociales después del corte?
A) Borrás todas las fotos juntos, lo bloqueás, desbloqueás, lo volvés a bloquear… y después subís una historia con una vela diciendo: “Cierro ciclos. Gracias por tanto, perdón por tan poco”.
B) No tocás nada, pero te asegurás de aparecer feliz y radiante en cada historia… aunque sea en el pasillo del supermercado.
C) Subís una selfie con alguien que apenas conocés y escribís: “A veces la vida te sorprende”, aunque sea el fletero que te trajo el colchón.
D) Dejás todo como está. Si un día tenés ganas de borrar, borrás. Si no, seguís con tu vida. No necesitás dar explicaciones por cada respiro digital que das.
3️⃣ Vas todo ilusionado a chusmear sus redes… ¿y qué pasa?
A) Descubrís que te bloqueó. ¿¡Te bloqueó!? ¡Si vos solo ibas a mirar sus historias y llorar en paz!
B) No podés entrar, pero igual te las arreglás: usás la cuenta de tu tía, el celu de tu vecino y una tablet vieja que tenía sesión iniciada.
C) Entrás a los perfiles de sus amigos, primos y compañeros de trabajo para encontrar alguna foto nueva. Terminás stalkeando a una prima que vive en Noruega.
D) Te das cuenta de que te bloqueó… y aunque te pica la curiosidad, lo tomás como una señal clara para no revolcarte más en lo mismo. Te vas a hacer un café. Y seguís.
4️⃣ Se te acabaron los recursos para espiar… ¿Qué hacés?
A) Decidís crecer, sanar, soltar… pero antes mirás si sigue en línea y con quién interactuó en las últimas 72 horas.
B) Te hacés amigo de su ex anterior, esa que antes odiabas, pero ahora descubrís que “en realidad siempre te cayó bien”.
C) Te juntás con esa ex, compran vino y hacen una reunión temática llamada: “Cuereemos al chanta”.
D) Aceptás que ya no necesitás seguir recolectando pruebas de nada. No hay juicio, ni cierre dramático. Solo silencio, y un poco de dignidad que vuelve en cuotas.
5️⃣ ¿Qué hacés cuando ya entendiste que tu ex no te quiere más, no te escribe y no te bloquea porque… simplemente no le importás?
A) Te jurás que no vas a insistir… pero justo te cruzás al mejor amigo/la mejor amiga… y te parecieron “interesantes”.
B) Le das me gusta a tres fotos del/la mejor amigx y comentás una: “Qué lind@ estás últimamente 😏”.
C) C) Le escribís para preguntarle algo “inocente”, tipo: “¿De qué signo es tu mejor amigo/a?”, y te ilusionás con que le dé celos.
D) Notás que el/la mejor amigx te está tirando onda, pero te vas por la tangente. Ya te bastó con una historia confusa: no necesitás otra novela repetida con distinto elenco.
6️⃣ ¿Qué hacés cuando ya agotaste los mensajes, las indirectas y los posteos con frases de Frida Kahlo?
A) Vas con una bruja de confianza. Le llevás una foto, un mechón de pelo y un deseo claro: “Que vuelva arrastrándose”.
B) Te anotás en un curso online de “Cómo recuperar a tu ex en 5 pasos”. Paso 1: dejar de ser vos.
C) Hacés una lista de errores, te esmerás en cambiar TODO lo que arruinó la relación… incluso lo que era culpa de él/ella, de su infancia y de la Segunda Guerra Mundial.
D) Con dolor, aceptás que una puerta se cerró. Que no va a volver. Que la vida sigue. Y que, con seguridad, hay puertas más lindas adelante.
✨ RESULTADOS ✨
Sumá cuántas veces elegiste cada letra (A, B, C o D) y descubrí qué tipo de ex sos. O fuiste. O todavía estás siendo.
🔥 Mayoría A: El/La Dramagneto (atraés el drama como imán)
Tenés poderes. Pero no de sanación: de atracción por el conflicto.
Te arrastrás con glamour, dejás un camino de posteos pasivo-agresivos y frases de autoayuda con brillo. Si el despecho fuera arte, vos tendrías una muestra itinerante.
Frase de cabecera: “No soy intensa, soy detallista emocional.”
📲 Mayoría B: El/La Despechador/a Serial
Sos un/a románticx de guerra.
Tu estrategia: redes sociales, likes a destiempo, apariciones mágicas y una capacidad innata para no registrar señales.
Te disfrazás de “yo ya superé todo”, pero estás más pendiente que la suegra.
Frase de cabecera: “Recién me acordé de vos… justo soñé que me escribías.”
🧙♀️ Mayoría C: El/La Ilusionista del Dolor
Vivís en un mundo de posibilidades que solo existen en tu cabeza.
Seducís a amigos, hacés listas, pactos con brujas, cursos para recuperar lo que ya fue, y creés que todo gesto es “una señal”.
Spoiler: no lo es.
Frase de cabecera: “¿Y si todo esto le da celos y vuelve?”
🧘♂️ Mayoría D: El / La Milagrito
Sos el unicornio del test.
Y con eso queremos decir que sos esa persona rara, casi mágica, que logra lo impensado: llorar, sufrir, aceptar… y no escribir.
Tenés dignidad. Tenés paz. Tenés un café caliente y ninguna conversación pendiente.
Sabés que la bruja no va a poder ayudarte.
No estoqueás perfiles. No te enredás con su mejor amigx.
No necesitás escenas, ni finales dramáticos.
Simplemente seguís tu vida.
Frase de cabecera: “Fue duro, pero debo aceptar que no soy dueño/a de la vida de nadie.”
